domingo, 9 de febrero de 2014

HOMENAJE A NUESTRO SOCIO ANTONIO "RANITO"

 
 
Hoy hemos vivido un gran día en nuestro Club, coincidiendo con el cierre de temporada y con la ya tradicional comida de socios, la Directiva ha tenido a bien, hacer un reconocimiento especial a nuestro socio más veterano, Antonio González, Antonio "Ranito" que a sus 84 años mantiene intacta su pasión por la caza. Muchas veces hemos hablado de él en nuestros artículos y, esta vez, hacemos una presentación oficial a nuestros lectores (que son muchísimos a lo largo de nuestra geografía) y una dedicación especial por parte de nuestros socios.

 
 
Os trascribimos las palabras que le ha dirigido el Presidente del Club, Manuel Vivas, a todos los socios:

 
 

Hoy cerramos nuestra temporada de Caza. La mejor manera: Como lo hacemos todos los años, con esta comida de hermandad. Hace un año que me eligisteis como Presidente y yo, me gustaría pasar por este Club por ser un Presidente agradecido. Mi trabajo al frente de este Club lo tomo ya como una rutina, no me importa dedicarle mi tiempo y mi dedicación pero si hay una cosa que me gustaría resaltar en mi gestión por encima de todo es mantener el señorío de nuestro Club, el Club Murallas de Niebla. Un Club de caza y de cazadores iliplenses.  

Y no hay mejor forma de hacerlo, como dije antes, que la de ser agradecido. Los que hoy disfrutamos de la caza no podemos olvidar nunca lo que hicieron nuestro mayores y antecesores por nosotros y no me refiero el inculcarnos el amar este deporte, sino el que verdaderamente podamos cazar y poseer el coto que hoy tenemos. 

Hoy queremos homenajear a un socio, por supuesto sin menospreciar a los demás, un socio, cazador e iliplense hasta la médula, un socio que empezó a cazar allá por el año 1946, cuando siendo un niño ya aguardaba a los conejos aprovechando su trabajo  con Dominguez en Las Arenas, hace de esto ya, nada más y nada menos, que 70 años. 

En aquellos tiempos, no había las facilidades, ni técnicas ni económicas, que hay ahora, pero ello no era un obstáculo para que él cazara y se las ingeniaba para incluso fabricar él mismo su pólvora con la que recargar los cartuchos mezclando el clorato, con el serrín y azúcar. Y no lo hacía sólo, lo hacía con su amigo el portugués. La caza era bien distinta, se cazaba para comer o para sacar algún dinerillo. Por supuesto, de camino, la mochila no sólo se llenaba de caza, había otras cosas, como llenarla de piñones para su hijo mayor, Antonio. Y después de cazar, a dormir en Casa de la Vilana. 

Poco a poco se fue forjando y ahí nació lo que hoy es: un artista. Como él mismo nos dice, “Cazar es una mezcla y hay que relacionar  muchas cosas: la distancia,   los vientos, la audacia, la prudencia y, por supuesto, la velocidad”.  Para nosotros, los que lo conocemos, él ha convertido la caza una obra de arte y que jamás se repite. Él convierte cada lance en un momento distinto.

Dice el escritor Luis Sepúlveda “El cazador ha de ir siempre un poco hambriento, pues el hambre agudiza los sentidos.” Y yo digo, pues nuestro amigo Antonio no deber de comer nunca los fines de semana porque ni falla a una y cada lance lo convierte en todo un éxito que más quisiéramos los más nóveles como yo.

         Es padre de cazadores, transmitiendo su afición a dos de sus tres hijos, Antonio y Kini, aunque Claudio también se le ve muchas veces en  su compañía en alguna que otra montería y, como nos dice su hijo Antonio: “bendito veneno”.  Cada semana mandaba a sus hijos en la moto a los pinos a buscar y recoger cartuchos y tacos para, durante la semana, ir recargándolos para el fin de semana y, los que diera tiempo eran los que había para cada uno, en esos tiempos en los que como él dice “tú mirabas para arriba y eran miles y miles los zorzales”. 

         Lo principal que debemos agradecer todos los que estamos aquí hoy en particular y, todos los cazadores de Niebla en General,  es lo que luchó por conseguir lo que hoy día disfrutamos todos. Trabajador incansable por tener este Coto que tenemos, pagando de su propio bolsillo numerosos viajes a Sevilla e incluso al abogado allá por los años 60 y 70 para mantener nuestro Coto, sirviéndose de cuantos amigos tenía para ello, sobre todo de su gran amigo Lucas LLanes, Gracias a eso hoy podemos disfrutar de unas manchas que se perdían como fueron Siete Chozas o El Castillo 

         No es necesario señalar que nuestro amigo y socio Antonio, Antonio “Ranito” es uno de los grandes cazadores que ha tenido, que tiene y que tendrá nuestro pueblo. Y suerte la nuestra y la mía personal, del poder haber compartido con él: jornadas de caza, ratos de comida, eventos como éste que nos une hoy aquí a todos y, sobre todo, escucharle contar vivencias e historias de nuestra caza en Niebla, de lo que eran Malanduja, o Montemolí, o la Cañá de Rite. A parte de su grandeza como persona Antonio, es cazador, pero además cazador apasionado, cosa que tampoco hace falta señalar, ya que este hecho, es por todo aficionado a la caza conocido. 

Cada día y cada momento que compartes con él te deja enseñanzas para la posteridad, pero quizás la principal lección que nos da a todos es demostrando con hechos y lo convierte en toda una declaración de principios propia de un genio: que la edad no es un impedimento y que mientras que muchos piensan que  el éxito de sus cacerías depende del resultado él  mantiene un punto de vista diferente y es que hay que estar ahí, al “pie del cañón”. Cada domingo lo podemos ver, No falla a una, para él la esencia de la caza es disfrutar del lance. Eso sí, como pase delante de él: “aviao va” 

Ha participado en innumerables competiciones de caza: perros de muestra de San Huberto, en el campeonato de Andalucía, en competiciones de caza menor con perros tanto a nivel regional como autonómico, en el campeonato de la tercera edad de Huerto Ramirez, etc y siempre, como mínimo, finalista e incluso ganándolos. Acumula gran cantidad de trofeos, aunque cuando algunos son culinarios, como un jamón, se lo “arrebañe” su hijo Kini.  

Ahora, cuando muchos con menos años ya han colgado sus escopetas o reusan de su afición, él comparte la caza con su gran otra pasión: El tiro al Plato. Aunque su hijo Kini de vez en cuando se enfade por los kilómetros que hace, cada vez que puede, coge el coche con su cuadrilla de amigos y acude a cualquier cancha que se tercie: se ha recorrido casi todos los campos de Andalucía, en Extremadura, acudiendo incluso al campeonato de España en Granada compitiendo con las mejores escopetas de España. 

Nuestro socio Antonio, que se caracteriza por su calidad humana, por ser siempre respetuoso, por su constancia, por su humildad por su ansia de que llegue cada domingo siendo siempre el primero en acudir a la inscripción. Digno de admiración por los logros que han conseguido tanto para él como para todos nosotros. Un socio que siempre va  a estar en el corazón de este Club. 

Hoy te vamos hacer entrega de una Placa, sabemos que es poco, pero deseamos y queremos que, cada vez que la veas, estos Socios, este Club y todos los cazadores de Niebla, te estamos muy agradecidos por tu compañía. Que sepas siempre que para este Club y para los socios es un Honor tenerte como compañero, socio y cazador.

 

 

 
 
 
 Momento en el que el Presidente, Manuel Vivas, hace lectura del escrito dedicándole unas palabras a Antonio.
 Nuestro socio, visiblemente emocionado, escuchando atentamente las palabras del Presidente.
 El Presidente, haciéndole entrega de una placa conmemorativa.
 El Vicepresidente, Walo Palacios, felicitando a Antonio.
 En la foto de arriba, su hijo Kini y en la de abajo, su hijo Antonio, los dos cazadores que han heredado la mayor afición de su padre: LA CAZA

 Sus tres Hijos, Antonio, Claudio y Joaquín, junto a su emocionado padre.
 Todos los socios y directivos felicitaron y reconocieron el mérito de este cazador, que este año ha cerrado su temporada con 15 reses abatidas en 18 monterías.

 Nuestro Capitán de Campo, David Palacios, no quiso ser menos y reconoció el trabajo de Antonio.
 Miembros de la Junta Directiva posan con el socio más veterano del Club
A esta imagen le sobran las palabras.

domingo, 19 de enero de 2014

LO QUE PUDO SER Y NO FUE


La temporada pasada realizamos un artículo con los casos de mala suerte que se pueden dar en cualquier jornada de caza, cualquier día, lugar o cualquiera sabe cómo llamarlo, en definitiva se da en el momento más inoportuno o deseado. Una oportunidad que se presenta para realizar el disparo que te puede ofrecer la pieza soñada y un fallo ajeno al cazador que te deja con la miel en los labios y que por supuesto te da el día o la semana entera hablando de lo que “PUDO SER Y NO FUE”. Después de 12 monterías celebradas sin ver ninguna pieza  a tiro, pero si a larga distancia, distancia que yo no comparto a realizar esos disparos tan largo que puede herir una res y no poderse cobrar y morir en el monte sin opción de su cobro, preferible dejarla pasar a ver si llegan a otros o hay están para la próxima temporada. Se presentaba la jornada en “Siete chozas”, dura por el día tan gris y amenazante de lluvia, pero no se contaba con el inoportuno vendaval, que por supuestos para la montería no es lo más apropiado. Desde un principio el lugar que me tocó en suerte o en este caso de manera obligada por la ausencia del postor D. Pepe Pitorra, era un lugar que todos les gustaría ocupar por los pasos querenciosos de las reses y que debido a mi suerte se cumple los pronósticos que estoy teniendo todo el año, NADA DE NADA. Pero ese día contaba con un motivo especial de que la suerte cambiara y poder abatir una pieza que ilusionara a mi acompañante y así poder regalarle un buen trofeo. Mi suerte y gran aliada, me dejo, de nuevo, EN LA PRÓXIMA SERA. La caza es así, si no, no sería CAZA.

miércoles, 15 de enero de 2014

AUNQUE EL AÑO NO TERMINÓ MUY BIEN, EL INICIO HA SIDO ESPECTACULAR: LOS MILAGROS, LA ATALAYA, SIETE CHOZAS Y EL LIGERO


Antes que nada pedir disculpas a nuestros lectores por el parón sufrido en las publicaciones en nuestro Blog pero las tecnologías son muchas veces caprichosas.

Desde la última publicación, en la montería de Los Posteruelos, han pasado ya cuatro fines de semanas y, con ellos, cuatro monterías. Como decimos en el título, el año 2013 no terminó muy bien, lo hizo con la atalaya y no se obtuvieron los resultados esperados para una mancha con el "nombre" que tiene y teniendo en cuenta además, que esta es una mancha "dormitorio" de la vecina La Cañá de Rite, por lo que se esperaba un mayor balance. Pero bueno, así son las monterías. De destacar el doblete de Rodrigo, con un buen navajero.

Si es cierto que el fin de semana anterior se monteó Los Milagros y ésta cumplió con lo que se esperaba de ella. Durante la preparación de la mancha se habían visto muchos rastros y estaba tomada, al menos para cumplir la media de años anteriores. Después de haber monteado los Posteruelos, esta mancha suele recoger ,más reses y dio un amplio juego a los monteros. Se mató un bonito venado por Javier Cabezuo y los cochinos dieron un amplio juego a la montería. Lo que también es cierto que la tónica que se viene escuchando es que la puntería no es tan certera y cada fin de semana se van muchas reses sin ser abatidas. Como se suele decir, "aún no ha nacido el que se lama "matatodo".

Una vez finalizado el año, la cosa ha cambiado. Ha influído mucho las aguas caídas durante las Navidades, Los perros han tenido zonas donde beber y refrescarse y ha ayudado en la labor de su trabajo montero. La primera de la montería de este 2014    fue Siete Chozas, donde se esperaba un buen resultado, no quizás el del año pasado, pero si bueno. Durante la berrea se escucharon y vieron bonitos ejemplares y, monteando su vecina el Castillo, muchos animales en su fuga saltaron a esta mancha por lo que se auguraba cobrar por la organización unas 40 reses. También tener en cuenta que era una montería solicitada por daños donde había que bajar un poco la densidad de reses y donde se podían matar tanto ciervas como varetos..

Y no defraudó, antes de la suelta de rehalas ya se habían contabilizado más de 100 tiros, en cualquiera de las armadas. Poniéndose la traviesa de los mayores, apenas  se     había puesto la puerta 1, la de Antonio Ranito, y colocándose la 2, ya había abatido la primera de las tres reses que cobró. Y es que, en esta traviesa entre los 11 puestos cobraron 18 reses, sin contar las que se tiraron se fueron sin "cortarles pelo", Antonio ranito cobró tres, Ramón otras tres, Vicente dos, Diego rana tres y Juan Antonio Pacheco 4. La cantidad de reses que se vieron, fruto de una buena organización y guardería con una aportación de alimentos a lo largo de todo el año fue descomunal. Se veían por tropas de hasta y 14 y 15 reses. Muchísimos varetos que auguran un buen futuro para años venideros.

Manuel Vivas se cobró 7 ejemplares en su puerta, cobrando 5 venados (de una tropa de 9 que entraron) y dos ciervas quedándose, literalmente, sin balas. Destacaron sobremanera, los venados de Oscar Guinea, un espectacular ejemplar de 14 puntas que rozará la medalla de bronce, el abatido por Francisco Gonzáles  también de 14 puntas pero con un cuerpo y un porte espectacular y de los dos buenos ejemplares de Antonio González, uno de ellos y también con otras 14 puntas, que no tuvo que envidiar nada a los otros dos. También se fueron otros dos, uno a Javier González tirado por su hermano Pablo y otro al tercer hermano a Ramón que, a buen seguro, habrían dado trofeo medallable. Al final 32 venados, 7 jabatos y 22 ciervas.

Por último, este pasado domingo se monteaba El Ligero, y cumplió su guión. No es una montería donde se espera un gran plantel pero siempre "cumple". Estaba muy tomada por los cochinos y, es más, escuchando a los monteros en la comida, se avistaron y tiraron muchos pero, como decía antes, la puntería no acompaña. Al final diez ejemplares, más 8 venados. Al amigo Ramón, que este año, el Club podría animarse a subvencionarle balas, le entraron tres cochinos (aunque largos) y no cobró ninguno. En la armada de Juan Gabarro, se tiraron varios ejemplares y sólo se cobraron 4. Pero así son las cacerías, ahí quedan para los próximos años. Destacaron dos ejemplares, una cochina de J Antonio Pacheco y un cochino de Adrián Cabello

Ahora toca afrontar el final de temporada, que a buen seguro van a deparar las 4 monterías que restan un excelente bagaje. Para el sábado, Casa del perrero y Palmita conjuntamente,que, tras las lluvias caídas se espera que su resultado sea bastante óptimo. Y aún quedan Maranduja, y la reserva,  que no es poco.

GALERIA DE FOTOS






 En esta foto vemos uno de los mejores ejemplares abatidos este año, en concreto fue en Las Torres por el nieto de Ronquito, la tercera generación ya apunta maneras.
 La montería de la Atalaya, día frío y de mucho viento. Al final, resultado pobre para las expectativas puestas en ella
 Aunque con frío y agua, pero a la  montería no se puede faltar.
 El amigo Puñito no falta a una.
 Javier Cabezuo con su venado de Los Milagros




 Y Miguelito con este ¿venao? de la Atalaya
 Los incansables perros, que con la lluvia de diciembre se han visto "agraciados" en su trabajo.

 En la Atalaya sacando dos cochinos que habían cogido los perros.
 Imágenes de un lance, desde que entran las dos ciervas, hasta que una de ellas es tirada y abatida por Ramón, a una gran velocidad y a más de 50 metros. Entraron bastante lejos aunque se dejaron cumplir cayendo al final a varios metros del tiro de muerte.







 Bonita imagen del tiro (se puede observar cómo se expulsa la vaina de la bala) justo antes de ser abatida la res.

Otro lance, con otra res que entra por donde mismo las ciervas.



 Imagen del primer impacto de bala justo al pasar por un charco de agua, saltando el animal al recibir el tiro


 Manuel Vivas con las 14 balas que disparó para obtener el plantel de abajo, 5 venados y dos ciervas.

 Antonio Gozález con sus dos venados de Siete Chozas, abajo con el postor Juan Gabarro.

 Este es el mejor de los dos, un gran ejemplar de 14 puntas y una envergadura muy buena.

 Adrián Cbello con este bonito venado también de siete chozas
 Probablemente de los mejores venado en lo que va de año. El de Oscar Guinea
 Aunque éste no se queda por detrás, el de Francisco González, si bien su cuerna fue bastante bonita, el cuerpo era descomunal.
 Dos imágenes del venado abatido por Francisco González

 Francisco José con los dos venado abatidos por su padre Diego en Siete Chozas
 Al final, candela para entrar en calor con los amigos. En siete Chozas el tiempo acompañó poco, frio, viento y agua.



 Uno de los hermanos Calañas con su doblete de Siete Chozas
 Y Bartolomé con su venado
 En el Ligero, los rehaleros hicieron una gran labor para levantar los cochinos
 Ramón González (Padre) con su venado de El ligero, mostrando a sus tres hijos monteros cómo se hacen las cosas: un tiro, una res.
Andrés Avelino con su venado de El Ligero, cuando ya estaba acabada la montería le sorprendieron dos venados cobrando uno él y otro el postor Manuel Batalla